Cada día me voy más a la derecha. A la "derecha extrema", si ustedes quieren. ¿La razón? No hay más que escuchar a los Pepiños, De la Vogues y Lópeces Garridos para deslizarse cada día un poco más hacia la derecha. Ellos, tan "centristas", tan "moderados", tan "patriotas", seguro que llevan la razón: millones de españoles militamos en la "derecha extrema". O en la "extrema derecha". Qué más da.
Ha dicho esa burda secuaz de la escuadra y el compás, que repite hasta la náusea como sus correligionarios de la Segunda República que todos los demás son fascistas -"derecha extrema"- ha acusado al principal partido de la oposición, el Partido Popular, de convertirse en «una derecha cada vez más extrema» y fomentar «el desorden frente al orden y la exaltación frente a la razón». Burda propaganda frentepopulista: to´er mundo er facitta.
Y todo esto ¿a cuénto de qué viene? Pues bien, resulta que España padece una clase política izquierdista tan sumamente degenerada que considera que es de "derecha extrema" todo aquél que realiza las siguientes actividades:
- ondear al viento banderas españolas.- cantar/escuchar el himno nacional.- defender a las víctimas del terrorismo.- simpatizar con el Foro de Ermua.- manifestarse abiertamente contra el terrorismo.- ..............................................................- ..............................................................
Pues miren, degenerados izquierdistas, degenerada De la Vega: si hacer todo esto es militar en la "derecha extrema", yo soy de "derecha extrema"; si eso es ser de "extrema derecha", yo soy de "extrema derecha"; si eso es ser "fascista", yo soy "facista". Vale, soy de derecha extrema, de extrema derecha y fascista. ¿Cuál es el problema? ¿Qué pasa? ¿Váis a llevar a las chekas al millón y medio de manifestantes del pasado domingo?
Ha dicho esa burda secuaz de la escuadra y el compás, que repite hasta la náusea como sus correligionarios de la Segunda República que todos los demás son fascistas -"derecha extrema"- ha acusado al principal partido de la oposición, el Partido Popular, de convertirse en «una derecha cada vez más extrema» y fomentar «el desorden frente al orden y la exaltación frente a la razón». Burda propaganda frentepopulista: to´er mundo er facitta.
Y todo esto ¿a cuénto de qué viene? Pues bien, resulta que España padece una clase política izquierdista tan sumamente degenerada que considera que es de "derecha extrema" todo aquél que realiza las siguientes actividades:
- ondear al viento banderas españolas.- cantar/escuchar el himno nacional.- defender a las víctimas del terrorismo.- simpatizar con el Foro de Ermua.- manifestarse abiertamente contra el terrorismo.- ..............................................................- ..............................................................
Pues miren, degenerados izquierdistas, degenerada De la Vega: si hacer todo esto es militar en la "derecha extrema", yo soy de "derecha extrema"; si eso es ser de "extrema derecha", yo soy de "extrema derecha"; si eso es ser "fascista", yo soy "facista". Vale, soy de derecha extrema, de extrema derecha y fascista. ¿Cuál es el problema? ¿Qué pasa? ¿Váis a llevar a las chekas al millón y medio de manifestantes del pasado domingo?