A continuación algunas de las últimas perlas con las que nos ha deleitado la actualidad progre:
Primero muy buenas palabras para con los afectados. Luego si te he visto no me acuerdo. Aunque quizás lo más apropiado sea: prometo hasta que meto, y una vez metido me olvidé de lo prometido:
Libertad Digital ha consultado con expertos en seguros, a raíz de las protestas de los propietarios de vehículos siniestrados en el atentado del aparcamiento de la T4 de Barajas, que se han visto obligados a correr con los gastos de los desperfectos en sus vehículos y que han obtenido respuestas airadas en el Ministerio del Interior. Según figura en la página web oficial del departamento de Pérez Rubalcaba, es el propio Ministerio quien está obligado a hacerse cargo de los desperfectos en vehículos tras un atentado terrorista para aquellos propietarios que sólo contrataron el seguro obligatorio. En los casos de pólizas a terceros con lunas o incendio y robo, será el Consorcio quien deba afrontar los pagos.
Desconocemos si este Gobierno simplemente no sabe como atacar el problema de la educación que él mismo creó en épocas anteriores ( no hay más que leer el informe del Ministerio de Educación acerca de las consecuencias de la LOGSE), o lo más probable, que es el propósito que tiene de utilizar la educación de nuestros hijos para socializarnos, alienarnos, hacernos de su tribu, y lo que es más grave, hipotecar el futuro intelectual de las futuras generaciones:
Los estudiantes de comunidades autónomas en las que los partidos nacionalistas tienen poder de decisión podrían acabar su enseñanza obligatoria sin saber quiénes eran los Reyes Católicos, Carlos I o qué fue la Revolución Francesa. Eso sí, con 16 años es posible que conozcan todos los detalles de su pasado regional. Según La Razón, el PP denuncia que el plan de enseñanzas mínimas aprobadas por el Ministerio de Educación permite a cada Gobierno autónomo elaborar una Historia a medida y en función de su ideología política. La Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto advierte de que "algunas comunidades autónomas manipulan la historia" y con ello "se puede manipular a un pueblo".
Está claro que los progres tienen una obsesión casi enfermiza por controlar todo lo que hacemos, pensamos, decimos...Pero ésto, es demasiado incluso para ellos:
El portavoz adjunto del PP en el Parlamento catalán, Daniel Sirera, ha pedido este jueves la dimisión de la consejera de Salud, Marina Geli, después de que la Agencia Catalana de Protección de Datos (ACPD) haya abierto un procedimiento sancionador a nueve hospitales públicos por facilitar historiales de pacientes. Según el popular, para la APCD es "una infracción muy grave" que estos hospitales facilitasen estos historiales para elaborar un estudio sobre el idioma que utilizan los médicos, y requiere a la dirección de los centros que impida que vuelva a pasar y que lo comunique al Defensor del Pueblo catalán. Recientemente se sancionó al Hospital San Rafael de Barcelona por facilitar estos datos
Los progres tienen una gran afición a la historia. Prueba de ello es que lo único que saben es hacer referencias al pasado. Especialmente dos: Aznar y la Guerra Civil. Suele pasar que la gente es víctima de sus obsesiones, de aquellas cosas que le han superado, que le han vencido moral e intelectualmente, quedándole sólo el recurso de reinventar, terjiversar o enmierdar los hechos. Por cierto, no he oído a ningún progre poner el grito en el cielo por semejante frase. A ninguno de aquellos que se escandalizaban por la advertencia de Rajoy a Zapatero el día de las "explicaciones" de ZP de su "futura política terrorista":
El PP de Cantabria criticó hoy la "actitud bochornosa" del presidente Miguel Ángel Revilla, quien "ha convertido el día de hoy en uno de los más lamentables de la historia democrática" de la región con su "alusión" a que "habría una guerra civil si gobernase Rajoy". La secretaria regional del PP, María José Sáenz de Buruaga, se preguntó en un comunicado "si ése es el encargo que le han hecho sus amigos los socialistas o la burrada se le ha ocurrido a él solito" y afirmó que Revilla "hoy nos ha avergonzado a todos los cántabros con esa alusión a la guerra civil".
Prácticamente no han hecho nada en economía (¿acaso alguien es capaz de indicar una medida de calado para remodelar la economía?). Tan sólo se han dejado llevar por la bonanza económica creada por el PP, que se encontró un país en ruinas y lo devolvió al siglo XXI. Lo que no saben los progres es que nada es eterno, y lo que hoy vale, mañana es obsoleto. Ésto quiere decir, que las medidas que en su momento se tomaron y que sirvieron para reactivar la economía no servirán eternamente y que la inanición de este Gobierno en materia económica sólo conseguirá devolvernos al ostracismo ( sin contar los efectos que ya son palpables):
Frente a una economía que, en efecto, crece desmesuradamente, la cruz la ponen unas rentas salariales que en los tres años de legislatura del actual Gobierno han perdido 1,6 puntos porcentuales de poder adquisitivo, según se desprende de los propios datos de la Contabilidad Nacional.
Realmente, entre 1996 y 2006 la remuneración de los asalariados ha perdido 1,5 puntos porcentuales respecto al Producto Interior Bruto, pero en el periodo durante el que gobernó el Partido Popular, la remuneración salarial ganó un modesto 0,1% respecto al PIB. Es en el periodo de Gobierno socialista en el que se produce la mayor pérdida, 1,6 puntos porcentuales. El excedente bruto de explotación, obviamente, gana peso respecto al PIB en el mismo porcentaje.
Si tenemos en cuenta la participación de la remuneración de los asalariados en el conjunto de la riqueza nacional, en el año 2000 representaba un 55% del Producto Interior Bruto, desde el 53,4% que representaba en el año 1995. Una década más tarde, el peso de la remuneración salarial en el PIB vuelve a caer incluso por debajo del porcentaje del año 95. Así, en el tercer trimestre de 2006, este porcentaje se sitúa en el 52,2% del PIB, lo que indica la fuerte caída de poder adquisitivo de los salarios en los últimos años.
Una situación sobre la que alerta la propia Unión Europea, que señala a nuestro país como el segundo de la Zona Euro en el que más cae el poder adquisitivo de los salarios, y el octavo en el ritmo de crecimiento de PIB por habitante. Es decir, que a pesar de las buenas noticias que la Contabilidad Nacional ofrece cada trimestre, la economía real, según dicen estos expertos, “camina por otro lado, al menos en lo que a las rentas familiares y salariales se refiere”.
No dejan de salir noticias en cuanto a los sucios acuerdos entre PSOE y ETA. Uno puede decir, que no hay que fiarse de lo que dicen los terroristas, y tendrá toda la razón, pero también hay que echar mano de la sabiduría popular que dice que cuando el rio suena.... Y claro, en este caso, hay varios rios que suenan sin cesar:
Gara desvela que el Gobierno aceptó ante ETA buscar un acuerdo en el País Vasco con Batasuna y sin el PP
El diario que sirve de portavoz a ETA aporta nuevos datos sobre la, hasta el momento, última reunión mantenida entre el Gobierno y la banda terrorista. Fue en la primera quincena de diciembre y en ese encuentro, según Gara, los enviados de Zapatero aceptaron las condiciones de los etarras: la negociación sólo se desbloquearía si antes se lograba un acuerdo en el País Vasco con Batasuna en el papel de protagonista y con el PP al margen. Un acuerdo en esa llamada eufemísticamente "mesa de partidos" que sirve a los batasunos de coartada para hacer política pese a su ilegalización y debatir el futuro del País Vasco fuera del Parlamento. En el Congreso, el PSOE y sus socios también están intentado aislar al PP. Con la estrategia del "cordón sanitario" que marcaron los comediantes, se van a negar a debatir las propuestas de Rajoy contra los terroristas.
Por último, tres noticias diferentes, que demuestran, que en su afán de controlarlo todo, los progres están incluso dispuestos a atentar contra uno de los principios sagrados de nuestra sociedad, uno de los pilares en los que se basa nuestro desarrollo económico e intelectual: la propiedad privada. La privación de la propiedad privada es la antesala de la dictadura y al esclavitud, que es hacia lo que nos lleva esta recua de progres de pacotilla. Nótese la mención al seudoprogre Gallardón, que también le hizo guiños a esta ideología estalinista y totalitaria:
El pasado miércoles, un vecino de Barcelona denunciaba ante las autoridades que cuatro personas habían ocupado un piso de su propiedad en la barcelonesa calle Urgel. Veinticuatro horas después, los okupas denunciaron al propietario de la vivienda que habitan ilegalmente por "violar su intimidad", según confirmó este viernes los Mossos d'Esquadra. La denuncia se produjo el mismo día que la tercera teniente de alcalde de Barcelona, Inma Mayol (ICV) abogaba por despenalizar la ocupación. En la misma línea que la política barcelonesa ya se mostró a mediados de diciembre la ministra de Vivienda, quien afirmó que la ocupación de vivienda es "otro estilo de vida".
El mismo día que la ministra Trujillo ha justificado que el tripartito catalán no desaloje a los "okupas" de Barcelona, después de más de dos semanas de usurpación, porque, según ella, es "un estilo de vida", la Generalidad ha aprobado un proyecto de ley que permite expropiar la vivienda a los propietarios que la mantengan desocupada durante al menos dos años y hayan rechazado alquilarlo o recibir ayudas para rehabilitarlo, como ha dicho el consejero de Vivienda, Francesc Baltasar, de ICV. En tal caso el gobierno tripartito interpretará que el dueño quiere declarar el edificio en ruinas "para echarlo abajo y especular" y por eso lo expropiará.La propuesta no es nueva ya que es muy similar a la que presentó en 2004 Gallardón para Madrid.
El tripartito catalán, que está considerando despenalizar la usurpación de viviendas vacías, podría adoptar la propuesta de la Consejería vasca de Vivienda de imponer un canon diario para las que no se utilicen. La secretaria de Vivienda de la Generalidad de Cataluña, Carme Trilla, ha asegurado este lunes que el Gobierno catalán estudiará introducir un canon de nueve euros diarios a las viviendas desocupadas, en la futura Ley del Derecho a la Vivienda. El Partido Popular apuesta por la seguridad jurídica frente a la imposición de penalizaciones, en referencia al propósito de Hacienda de elevar el IBI a las viviendas desocupadas.
Este Gobierno y sus secuaces son tan incansables como las pilas de un famoso anuncio. Las pilas duran y duran, y estos progres dan titulares y titulares, y no se cansan.
Mostrando las entradas con la etiqueta PROGRESISTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta PROGRESISTAS. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de enero de 2007
sábado, 20 de enero de 2007
Cuando visito los blogs progres en estos días, para ver qué se cuece en los ciber-gulags o en las checas virtuales me invaden dos sensaciones. De un lado, una náusea que sale de lo más profundo, un sabor a bilis que inunda mi boca, y de otro una profunda tristeza y pesadumbre. La nausea viene vomitada por la cantidad de mentiras y falacias que son capaces de inventarse las jaurías bolcheviques. Lo más curioso del caso, es que unos a otros se van confirmando esas mentiras, como si todos tuvieran la misma información que nadie sabe de donde ha salido, y de esta manera llegan a montarse entre todos una historia, que llegan a convertir en su verdad. La tristeza viene provocada por la pobreza de argumentos utilizada para justificar la política terrorista de nuestro amado presidente ZP. Si éso es todo lo que tienen que ofrecer, a uno no le queda más remedio que pensar, que o bien la media de la calidad de la materia gris de este país es inferior a la que creemos, o bien que la LOGSE hizo más estragos de los que, un simple y frío vistazo a las estadísticas del Ministerio, nos hace suponer.
Demos un repaso a su argumentación. Las razones que exponen para legitimar la negociación de Zapatero con ETA se basa en tres pilares, que no resisten el más mínimo análisis serio de una persona con dos dedos de frente y algo de sensatez. A saber:
Demos un repaso a su argumentación. Las razones que exponen para legitimar la negociación de Zapatero con ETA se basa en tres pilares, que no resisten el más mínimo análisis serio de una persona con dos dedos de frente y algo de sensatez. A saber:
- Se trata de conseguir la paz de cualquier forma. Como bien decía el Sr. Sabater, lo que realmente buscan es la tranquilidad, que les dejen en paz (http://elsalmorejo.blogspot.com/2007/01/conviene-leer.html). Por otra parte, no hay paz sin libertad. Como decía un epitafio: "Viví sin libertad, descanso en paz".
- Si Aznar negoció con ETA, ¿ por qué no puede hacerlo Zapatero?. Esto incluso ha dado para algún post en algún blog progre. ¡ Y el autor se quedó tan ancho!. No escribió nada más. Ninguna argumentación. Claro, que ¿cual podría ser la argumentación para apoyar tan peregrina idea?. Según esta pregunta-aseveración, cualquier hecho anterior, legitima un hecho futuro. Bueno, pues volvamos al GAL, a la corrupción desbocada, al paro sin límites, a las mentiras de estado. Tranquilo PP, porque el día que vuelvas al Gobierno, tendrás legitimidad para poder cometer todas esas tropelías sin que te puedan decir nada, ya que anteriores actuaciones avalarán esa política.
- Sin negociación jamás se acabará con ETA, por lo que hay que negociar y ceder alguna cosa. Bueno, tengo que decir, que este argumento sí que me ha convencido. Está bien predicadores de la izquierda. Habéis conseguido que me convierta a vuestra religión. Ya soy creyente, ya creo que hay que negociar con ETA y darles concesiones. Como muestra, he aquí algunas ideas para solucionar otros puntos conflictivos de nuestra sociedad:
- Inmigración ilegal: se puede llegar a un acuerdo con las mafias ilegales, para que sólo vengan inmigrantes cuando hace buen tiempo. Les exigiremos que en vez de patera vengan en cómodos barcos, en los que por otra parte podrán traer muchos más inmigrantes cada vez y que todos vengan documentados, para poder expatriarlos posteriormente sin problemas. A cambio, no les pondremos ningún impedimento para llegar a nuestras costas.
- Maltrato de género: Estas mujeres se quejan por nada. Total, ¿ por qué no se dejan maltratar de vez en cuando?. Podemos hacer que una vez al mes se dejen violar y dar una pequeña paliza. Al menos conseguimos que no mueran. El/la maltratador/a se desahoga, no mata a nadie, y la/el maltratada/o tiene una existencia más llevadera.
- Atracos en comercios: podemos permitir los atracos una vez al mes los meses pares. Los impares descansan para que los comercios puedan rehacerse. Tendremos que llegar también a un acuerdo con las compañías de seguro para que indemnicen a los comercios, al menos en un determinado porcentaje. Los atracadores tendrán que abstenerse de utilizar violencia.
- Atracos a chalets: los propietarios avisarán de cuando compran electrodomésticos o joyas. Pasado un tiempo razonable, que les de tiempo a disfrutar los bienes adquiridos, avisarán a los atracadores para que vayan a recogerlos a casa y se los puedan llevar. De igual manera se tendrán que abstener de utilizar violencia. En cualquier caso, no les hará falta, puesto que los propietarios les recibirán con los brazos abiertos.
Estas han sido solo unas ideas para solucionar algunos de los problemas que tenemos, y que jamás podrían solucionarse con la actuación policial. Seguro que si entre todos pensamos un poco se nos ocurren más ideas imaginativas para solucionar por ejemplo temas como el blanqueo de dinero, el tráfico de drogas, el tráfico de armas, las bandas latinas, la corrupción inmobiliaria. ¡Sólo es cuestión de ponerse a negociar y que todos cedamos un poco!.
Etiquetas:
ETA,
izquierda,
PROGRESISTAS,
terrorismo,
zp
miércoles, 17 de enero de 2007
Conviene leer
Este es un artículo del Sr. Fernando Savater. Creo que estareis de acuerdo conmigo en que no es una persona sospechosa de ser un facha, fascista o cualquier otro calificativo similar con que se despachan los progres cuando alguien no es correligionario. Ni siquiera es sospechoso de ser minimamente de derechas. Posiblemente uno de los pocos intelectuales con decencia, que dice lo que piensa, por la sencilla razón de que no le debe su sustento a las migajas que desde Ferraz se dignen a darle.
Va dedicado a todos los progres de conveniencia, de instituto, de reunión de amigos. A todos aquellos progres que desconocen lo que realmente significa ser progresista. A todos aquellos progres que se han dejado la decencia y la conciencia en el baúl de los recuerdos y están dispuestos a vender su culo por un plato de sopa caliente. A todos aquellos que visten camisetas del Che (guerrillero genocida), que enarbolan una de sus frases más conocidas ("mejor morir de pie que vivir de rodillas"), pero que no pierden la ocasión de postrarse ante los verdugos, dar las gracias porque les permiten seguir viviendo, y además pretenden que el resto hagamos lo mismo.
Hace unas semanas, José Blanco acuñó un apotegma taoísta: "Los que no saben, hablan, y los que saben, callan". Bueno, a partir del 30 de diciembre ya quedó claro en cuál de las dos categorías hay que apuntar al Presidente del Gobierno. Aunque la calificación puede extenderse -y con agravantes- a la pléyade de expertos en el asentimiento y el hosanna que se han apiñado últimamente para "asesorar" al prócer en lo tocante al fementido "proceso de paz". Rodeado de tantos empeñados en dar jabón, no es raro que el hombre haya resbalado. Y aún se les oye tocar el tambor a los más obstinados, como a los conejitos de las pilas incansables, llamando al somatén contra el PP, que no apoyó al Gobierno en su confusa aventura. Por cierto que no aclaran lo que hubiéramos ganado si la oposición hubiera brindado en este punto su adhesión inquebrantable al Ejecutivo, salvo que tras el atentado de Barajas se les habría quedado cara de tontos a dos líderes en lugar de sólo a uno. Seguir a estas alturas tratando de culpabilizar a los críticos de Zapatero en nombre de lo que hizo o dejó de hacer Aznar es cubrirse de ridículo, cuando no de alguna sustancia aún más fétida. Pero no cejan porque cuando se les acaba el sectarismo se les agotan las ideas. Incluso hay algún caradura ignorante que sigue llamando "enemigos del proceso de paz" a quienes hicieron desde el primer día las reservas y advertencias que luego se han revelado tan dolorosamente pertinentes.
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Sin embargo, tampoco saldremos de pobres con quienes no cesan de bailar la danza de los siete velos pidiendo la cabeza del frustrado Pacificador. Convendría recordar, en cambio, su afirmación más errónea y reveladora: "Hoy estamos mejor que hace un año". Ningún no nacionalista residente en el País Vasco habría suscrito semejante aseveración. Y no sólo por la intensificación de la kale borroka, sino por el regreso de constantes formas de intimidación personal (incluso contra gente moderada del PNV), vuelta a las pintadas y ocupación de espacios públicos por panegíricos del terrorismo, etcétera. Pero también por la perpetuación de una situación de acoso a cuanto no recibe el euskolabel nacionalista en la cultura, la educación, la universidad, los festejos públicos... Si las cosas hubieran realmente mejorado, la gente menos adicta al régimen no seguiría marchándose y los partidos constitucionales no tendrían cada vez más problemas para encontrar voluntarios para las listas electorales. Los aspectos cotidianos que no chorrean sangre pueden hacer también la vida insoportable o humillante para los menos dóciles. Uno se pregunta: ¿en cuántas localidades de mi tierra me está vedado comprarme una casita en el campo o ni siquiera irme a pasar una temporada? Pongo la ETB: aparece uno de los concursos más populares, Date el bote. Cada uno de los participantes se presenta a sí mismo con una breve cancioncilla y a mí me toca el que canta "ya no se puede ir a los bares a potear tranquilo, están llenos de policías, a ver si los mandamos a todos a Jamaica". Risitas, es lo normal. Luego el programa de debate Políticamente incorrecto, en el que aparecen en sobreimpresión mensajes de los telespectadores: "Los españoles son los terroristas, etcétera". Y si tropiezo con la retransmisión de la gran competición de bertsolaris en el palacio Euskalduna, ni cuento los loores a De Juana Chaos y similares que tendré que ver en pancarta y soportar en verso. La lista es interminable, pero por lo visto sólo interesa a quienes vivimos allí.
Y es que se está confundiendo desde comienzos del llamado "proceso" la paz con la tranquilidad. La paz es la Constitución, el Estado de derecho, los estatutos aprobados según las normas legales y los códigos penales y civiles que se aplican por igual a todos los ciudadanos españoles. Esa paz no pueden darla acuerdos subrepticios con los terroristas, ni con sus portavoces o servicios auxiliares ni con quienes se aprovechan del clima de intimidación para sacar adelante sus proyectos políticos presentados como derechos inamovibles e inalienables. Pero, en cambio, la tranquilidad (que viene de tranca, según nos decían de pequeños) sí es algo que los mafiosos pueden alterar o restituir. Lo que no tenemos desde hace décadas en el País Vasco es tranquilidad: y los más intranquilos de todos estamos quienes hemos luchado por mantener la paz y las libertades constitucionales. También en el resto de España el terrorismo ha sabido alterar criminalmente la tranquilidad de los ciudadanos, tomándoles como rehenes para conseguir sus objetivos en Euskadi. Y lo que ahora ETA y quienes la secundan han ofrecido desde un comienzo al Gobierno no es sino la restauración de la tranquilidad a cambio de modificar la paz constitucional al modo que a ellos les parezca más conveniente. Es decir, aumentando la hegemonía nacionalista y blindándola respecto a futuras intervenciones del Estado español, llámesele a eso independencia o de cualquierotra fórmula transitoria menos provocativa. Por ello tenía que haber una segunda mesa estrictamente política, en la cual figurarían los hasta ayer ilegales junto con los nacionalistas legales que han prosperado durante estos años bajo la sombra del terrorismo y también los no nacionalistas que allí firmarían su acatamiento al nuevo orden que les relegaba a un papel secundario... pero eso sí, mucho más tranquilo. Éste es el fondo del asunto y esto es lo que está en juego: sobre esto es sobre lo que se pretende que haya ese "diálogo" al cual los nacionalistas no quieren como es lógico renunciar (aunque bastantes de ellos deploren ahora los modos y el apresuramiento de los etarras, que pueden echarlo todo a perder con su exceso de celo: por eso dice Egibar que el ciclo de la violencia está "agotado").
Y ahora ¿qué nos espera? Pues más de lo mismo, pero agravado. Josu Jon Imaz se ha convertido en la gran esperanza blanca de los que quieren a toda costa tranquilizarse asegurando que el PNV ya es más leal a la legalidad constitucional que la Vieja Guardia a Napoleón. No dudo de la buena intención de Imaz ni de muchos de sus correligionarios que le apoyan, pero los que mandan de veras son Ibarretxe, Urkullu, Egibar, Azkarraga y el resto de los convocantes de la manifestación del sábado, en la que los socialistas vascos harán el papel de mamelucos (Patxi López dice que irán porque no quiere que se repita la desunión vergonzosa de las honras fúnebres de Fernando Buesa... ¡como si de lo que ocurrió entonces hubieran tenido la culpa los socialistas!). Y luego vendrán las elecciones municipales. No sé si Batasuna logrará presentarse a ellas con uno u otro nombre, pero en cualquier caso -como siempre- los verdaderamente ilegales serán socialistas y populares, que no encontrarán gente para sus listas, no podrán hacer campaña electoral con la libertad de los demás, etcétera. Consecuencia: mayoría ampliada de los de siempre y viva el tripartito. Ibarretxe seguirá plan en ristre y dirá que más que nunca es necesaria una consulta popular porque los asuntos de los vascos los tenemos que resolver "los de aquí". Continuará la intimidación callejera y quizá también los asesinatos. Y mucha gente de la que aún no se ha ido pensará que con tal de alcanzar por fin cierta tranquilidad cualquier concesión parece razonable...
Sí, hay que hacer algo, claro que hay que hacer algo. Por supuesto, recuperar el Pacto Antiterrorista, sobre todo en su preámbulo, que condenaba el nacionalismo obligatorio estilo Lizarra (luego plan Ibarretxe) como precio al cese del terror. Pero es hora de ir decididamente más allá. Del famoso "proceso" queda en pie una frase que Zapatero repitió varias veces: primero el final de la violencia, luego la política. A lo largo de todos estos años hemos intentado hacer política en el País Vasco a pesar de la violencia y de su permanente adulteración de la voluntad ciudadana intimidada. Pero puede que el Presidente tenga razón y que debamos tomar su fórmula al pie de la letra. Es hora de que los constitucionalistas nos neguemos a participar en el juego político mientras dure el terrorismo. No más elecciones, no más fingimiento de que se puede ser normal en plena anormalidad y de que quienes sacan ventaja de la situación la padecen tanto como sus víctimas directas. La autonomía no puede beneficiar sólo a unos, no es un derecho divino sin contrapartidas ni obligaciones con el Estado. Ya que tanto se invoca el caso irlandés en otras ocasiones, podemos recordar que Blair no ha vacilado en suspender la autonomía mientras no se daban las condiciones políticas y la aceptación de la legalidad necesarias para la convivencia. La pervivencia del terrorismo y de quienes no lo condenan (o lo apoyan) y lo rentabilizan crea una situación excepcional que es preciso encarar con medios políticos excepcionales si queremos alguna vez romper el círculo diabólico en el que estamos metidos. Me parece que todos los ciudadanos que no esperan ventajas directas o indirectas de la coacción etarra o de la subasta política de su liquidación condicional pueden comprender, aceptar y apoyar estas medidas clarificadoras.
Un último recuerdo para nuestros hermanos de Ecuador, que vinieron a España con su esfuerzo y sacrificio para labrarse un futuro, colaborando al desarrollo de nuestro país (como la inmensa mayoría de los inmigrantes, conviene recordarlo), y murieron víctimas de un terrorismo en el que los ricos asesinan a los humildes en nombre de ideales xenófobos y retrógrados, a menudo con la comprensión política -cuando no con la complicidad- del izquierdismo más obtuso y falsario de Europa.
Va dedicado a todos los progres de conveniencia, de instituto, de reunión de amigos. A todos aquellos progres que desconocen lo que realmente significa ser progresista. A todos aquellos progres que se han dejado la decencia y la conciencia en el baúl de los recuerdos y están dispuestos a vender su culo por un plato de sopa caliente. A todos aquellos que visten camisetas del Che (guerrillero genocida), que enarbolan una de sus frases más conocidas ("mejor morir de pie que vivir de rodillas"), pero que no pierden la ocasión de postrarse ante los verdugos, dar las gracias porque les permiten seguir viviendo, y además pretenden que el resto hagamos lo mismo.
Hace unas semanas, José Blanco acuñó un apotegma taoísta: "Los que no saben, hablan, y los que saben, callan". Bueno, a partir del 30 de diciembre ya quedó claro en cuál de las dos categorías hay que apuntar al Presidente del Gobierno. Aunque la calificación puede extenderse -y con agravantes- a la pléyade de expertos en el asentimiento y el hosanna que se han apiñado últimamente para "asesorar" al prócer en lo tocante al fementido "proceso de paz". Rodeado de tantos empeñados en dar jabón, no es raro que el hombre haya resbalado. Y aún se les oye tocar el tambor a los más obstinados, como a los conejitos de las pilas incansables, llamando al somatén contra el PP, que no apoyó al Gobierno en su confusa aventura. Por cierto que no aclaran lo que hubiéramos ganado si la oposición hubiera brindado en este punto su adhesión inquebrantable al Ejecutivo, salvo que tras el atentado de Barajas se les habría quedado cara de tontos a dos líderes en lugar de sólo a uno. Seguir a estas alturas tratando de culpabilizar a los críticos de Zapatero en nombre de lo que hizo o dejó de hacer Aznar es cubrirse de ridículo, cuando no de alguna sustancia aún más fétida. Pero no cejan porque cuando se les acaba el sectarismo se les agotan las ideas. Incluso hay algún caradura ignorante que sigue llamando "enemigos del proceso de paz" a quienes hicieron desde el primer día las reservas y advertencias que luego se han revelado tan dolorosamente pertinentes.
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Sin embargo, tampoco saldremos de pobres con quienes no cesan de bailar la danza de los siete velos pidiendo la cabeza del frustrado Pacificador. Convendría recordar, en cambio, su afirmación más errónea y reveladora: "Hoy estamos mejor que hace un año". Ningún no nacionalista residente en el País Vasco habría suscrito semejante aseveración. Y no sólo por la intensificación de la kale borroka, sino por el regreso de constantes formas de intimidación personal (incluso contra gente moderada del PNV), vuelta a las pintadas y ocupación de espacios públicos por panegíricos del terrorismo, etcétera. Pero también por la perpetuación de una situación de acoso a cuanto no recibe el euskolabel nacionalista en la cultura, la educación, la universidad, los festejos públicos... Si las cosas hubieran realmente mejorado, la gente menos adicta al régimen no seguiría marchándose y los partidos constitucionales no tendrían cada vez más problemas para encontrar voluntarios para las listas electorales. Los aspectos cotidianos que no chorrean sangre pueden hacer también la vida insoportable o humillante para los menos dóciles. Uno se pregunta: ¿en cuántas localidades de mi tierra me está vedado comprarme una casita en el campo o ni siquiera irme a pasar una temporada? Pongo la ETB: aparece uno de los concursos más populares, Date el bote. Cada uno de los participantes se presenta a sí mismo con una breve cancioncilla y a mí me toca el que canta "ya no se puede ir a los bares a potear tranquilo, están llenos de policías, a ver si los mandamos a todos a Jamaica". Risitas, es lo normal. Luego el programa de debate Políticamente incorrecto, en el que aparecen en sobreimpresión mensajes de los telespectadores: "Los españoles son los terroristas, etcétera". Y si tropiezo con la retransmisión de la gran competición de bertsolaris en el palacio Euskalduna, ni cuento los loores a De Juana Chaos y similares que tendré que ver en pancarta y soportar en verso. La lista es interminable, pero por lo visto sólo interesa a quienes vivimos allí.
Y es que se está confundiendo desde comienzos del llamado "proceso" la paz con la tranquilidad. La paz es la Constitución, el Estado de derecho, los estatutos aprobados según las normas legales y los códigos penales y civiles que se aplican por igual a todos los ciudadanos españoles. Esa paz no pueden darla acuerdos subrepticios con los terroristas, ni con sus portavoces o servicios auxiliares ni con quienes se aprovechan del clima de intimidación para sacar adelante sus proyectos políticos presentados como derechos inamovibles e inalienables. Pero, en cambio, la tranquilidad (que viene de tranca, según nos decían de pequeños) sí es algo que los mafiosos pueden alterar o restituir. Lo que no tenemos desde hace décadas en el País Vasco es tranquilidad: y los más intranquilos de todos estamos quienes hemos luchado por mantener la paz y las libertades constitucionales. También en el resto de España el terrorismo ha sabido alterar criminalmente la tranquilidad de los ciudadanos, tomándoles como rehenes para conseguir sus objetivos en Euskadi. Y lo que ahora ETA y quienes la secundan han ofrecido desde un comienzo al Gobierno no es sino la restauración de la tranquilidad a cambio de modificar la paz constitucional al modo que a ellos les parezca más conveniente. Es decir, aumentando la hegemonía nacionalista y blindándola respecto a futuras intervenciones del Estado español, llámesele a eso independencia o de cualquierotra fórmula transitoria menos provocativa. Por ello tenía que haber una segunda mesa estrictamente política, en la cual figurarían los hasta ayer ilegales junto con los nacionalistas legales que han prosperado durante estos años bajo la sombra del terrorismo y también los no nacionalistas que allí firmarían su acatamiento al nuevo orden que les relegaba a un papel secundario... pero eso sí, mucho más tranquilo. Éste es el fondo del asunto y esto es lo que está en juego: sobre esto es sobre lo que se pretende que haya ese "diálogo" al cual los nacionalistas no quieren como es lógico renunciar (aunque bastantes de ellos deploren ahora los modos y el apresuramiento de los etarras, que pueden echarlo todo a perder con su exceso de celo: por eso dice Egibar que el ciclo de la violencia está "agotado").
Y ahora ¿qué nos espera? Pues más de lo mismo, pero agravado. Josu Jon Imaz se ha convertido en la gran esperanza blanca de los que quieren a toda costa tranquilizarse asegurando que el PNV ya es más leal a la legalidad constitucional que la Vieja Guardia a Napoleón. No dudo de la buena intención de Imaz ni de muchos de sus correligionarios que le apoyan, pero los que mandan de veras son Ibarretxe, Urkullu, Egibar, Azkarraga y el resto de los convocantes de la manifestación del sábado, en la que los socialistas vascos harán el papel de mamelucos (Patxi López dice que irán porque no quiere que se repita la desunión vergonzosa de las honras fúnebres de Fernando Buesa... ¡como si de lo que ocurrió entonces hubieran tenido la culpa los socialistas!). Y luego vendrán las elecciones municipales. No sé si Batasuna logrará presentarse a ellas con uno u otro nombre, pero en cualquier caso -como siempre- los verdaderamente ilegales serán socialistas y populares, que no encontrarán gente para sus listas, no podrán hacer campaña electoral con la libertad de los demás, etcétera. Consecuencia: mayoría ampliada de los de siempre y viva el tripartito. Ibarretxe seguirá plan en ristre y dirá que más que nunca es necesaria una consulta popular porque los asuntos de los vascos los tenemos que resolver "los de aquí". Continuará la intimidación callejera y quizá también los asesinatos. Y mucha gente de la que aún no se ha ido pensará que con tal de alcanzar por fin cierta tranquilidad cualquier concesión parece razonable...
Sí, hay que hacer algo, claro que hay que hacer algo. Por supuesto, recuperar el Pacto Antiterrorista, sobre todo en su preámbulo, que condenaba el nacionalismo obligatorio estilo Lizarra (luego plan Ibarretxe) como precio al cese del terror. Pero es hora de ir decididamente más allá. Del famoso "proceso" queda en pie una frase que Zapatero repitió varias veces: primero el final de la violencia, luego la política. A lo largo de todos estos años hemos intentado hacer política en el País Vasco a pesar de la violencia y de su permanente adulteración de la voluntad ciudadana intimidada. Pero puede que el Presidente tenga razón y que debamos tomar su fórmula al pie de la letra. Es hora de que los constitucionalistas nos neguemos a participar en el juego político mientras dure el terrorismo. No más elecciones, no más fingimiento de que se puede ser normal en plena anormalidad y de que quienes sacan ventaja de la situación la padecen tanto como sus víctimas directas. La autonomía no puede beneficiar sólo a unos, no es un derecho divino sin contrapartidas ni obligaciones con el Estado. Ya que tanto se invoca el caso irlandés en otras ocasiones, podemos recordar que Blair no ha vacilado en suspender la autonomía mientras no se daban las condiciones políticas y la aceptación de la legalidad necesarias para la convivencia. La pervivencia del terrorismo y de quienes no lo condenan (o lo apoyan) y lo rentabilizan crea una situación excepcional que es preciso encarar con medios políticos excepcionales si queremos alguna vez romper el círculo diabólico en el que estamos metidos. Me parece que todos los ciudadanos que no esperan ventajas directas o indirectas de la coacción etarra o de la subasta política de su liquidación condicional pueden comprender, aceptar y apoyar estas medidas clarificadoras.
Un último recuerdo para nuestros hermanos de Ecuador, que vinieron a España con su esfuerzo y sacrificio para labrarse un futuro, colaborando al desarrollo de nuestro país (como la inmensa mayoría de los inmigrantes, conviene recordarlo), y murieron víctimas de un terrorismo en el que los ricos asesinan a los humildes en nombre de ideales xenófobos y retrógrados, a menudo con la comprensión política -cuando no con la complicidad- del izquierdismo más obtuso y falsario de Europa.
Etiquetas:
che,
PROGRESISTAS,
sabater,
zapatero,
zp
jueves, 4 de enero de 2007
¡¡ Se pasa por el forro al Parlamento!!
El primer síntoma de que nuestro querido Presidente del Gobierno va a seguir con su brillante "política antiterrorista" ya está aquí. Hoy ha dado una de sus frecuentes muestras de vacuidad en el discurso, de nadería. De nuevo se ha abandonado a la palabrería fácil, grandilocuente y vacía de contenido: "toda la Justicia se hará cargo de los autores de esta barbarie","Éstas son las reglas de la democracia y la Ley", "la Justicia es el camino fundamental para la paz y el fin de la violencia", "ETA con este atentado criminal y atroz ha elegido el peor de los caminos posibles" "nada va a conseguir intimidar a la democracia y al Gobierno, "los españoles saben que esta es una batalla dura","saben que cuentan con la firme determinación de las instituciones para ver el fin de la violencia",y ojo a esta frase "la energía y la determinación que tengo para ver el fin de la violencia y alcanzar la paz es hoy, aún si cabe, mucho mayor".
El Sr. Zapatero está dispuesto a pasarse por el forro de sus caprichos el mandato parlamentario, por el que se le permitía hablar con ETA siempre que esta demostrase taxativamente su voluntad de abandonar las armas. Está claro que esta condición no se ha producido nunca, y que por lo tanto el Presidente ha hecho realmente lo que le ha salido de las narices, si bien, el que con la situación actual, esté pensando en mantener el diálogo con los asesinos, da que pensar sobre si a este hombre le queda un mínimo de honestidad y dignidad democrática. Realmente creo que no.
Suena a chiste, a vergüenzas, a tomadura de pelo, y los ciudadanos debemos hacer algo, pronto , para evitar este ataque flagrante a la democracia. A los progres se les llenaba la boca diciéndole a Aznar que escuchase al pueblo cuando este apoyó la invasión de Irak (por otra parte y por si alguno no se ha enterado, invasión en la que no participó España). Pues bien, ha llegado el momento de que los progres le digan a nuestro presidente que escuche el clamor popular ante la vergüenza y el escarnio que está dispuesto a secundar. ( http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276295951.html).
En otro orden de cosas, la policía cree que el Gobierno tenía suficientes indicios como para pensar que ETA iba a atentar. ¿ Alguien se acuerda de la reacción del PSOE y sus palmeros tras el atentado del 11M?. ¿ Es este el resultado de haber bajado la guardia judicial y policialmente, de los chivateos y compadreos de los miembros del PSOE con ETA?. Sólo ellos tienen la respuesta, y algún día se la tendrán que contar a los muertos. (http://www.elconfidencial.com/noticias/noticia.asp?id=20390&edicion=04/01/2007&pass).
Por último, y aunque es una noticia de hace unos días, parece ser que ETA le dijo al Gobierno que se andara con cuidado y tuviera presente el 11-M. Ahora se ven las consecuencias de dos cosas: el cambio de Gobierno, del que todos y cada uno de aquellos que cambiaron su voto por el atentado del 11-M son culpables y de la cesión al chantaje terrorista retirando las tropas de Irak. A cada acción le sucede una reacción y cuando un Gobierno cede ante un chantaje, empiezan a surgir chantajeadores por todas partes, sabedores de cual es el lado débil de nuestros gobernantes y deseosos de hacerse con un pedazo del pastel del Estado. ( http://www.abc.es/20061231/nacional-terrorismo/banda-recordo-ejecutivo-precedente_200612310243.html)
Etiquetas:
ETA,
PROGRESISTAS,
PSOE,
terrorismo,
zapatero,
zp
viernes, 29 de diciembre de 2006
Sería mucho más fácil para mí ser progre.
Copio aquí un artículo de un tal Antaltu. Desde luego, me parece acertadísimo
Sería mucho más fácil para mí llevar una camiseta del Ché, y clamar contra el imperio yankee, aún sabiendo que el primero es un asesino y el segundo es el responsable de que todavía exista la democracia en occidente. Estaría mejor visto.
Sería mucho más fácil para mí pertenecer a un sindicato y, en las manifestaciones, ser de los que agreden, y no de los agredidos, de los que destrozan propiedades y no de los propietarios de las mismas. Nadie me lo echaría en cara.
Sería mucho más fácil para mí defender en tertulias y reuniones a los okupas, mientras, hipócritamente, cada mañana, cierro con llave la puerta de mi casa, para que no entre nadie. Mostraría de esta manera una bonita imagen solidaria.
Sería mucho más fácil para mí insultar en bares y terrazas, parques y jardines, al Papa, a Bush y a Aznar, Nadie se atrevería a replicarme por temor a ser llamado facha.
Sería mucho más fácil para mí llenarme la boca con palabras contra la pobreza en el mundo, contra el hambre y la miseria, mientras, cínicamente, protesto contra la globalización, queriendo impedir que el tercer mundo palie su hambruna vendiendo libremente sus productos en los países ricos. Quedaría yo, sin duda, muy bien en el discurso.
Sería mucho más fácil para mí acatar sumisamente y escolarizar, llegado el caso, a mis hijos en el idioma que el régimen impone, sea o no el mío, el que heredé de mis mayores. Me evitaría muchos problemas.
Sería mucho más fácil para mí dedicarme en las reuniones de amigos y conocidos a ridiculizar al PP, a la derecha, a la Iglesia, a la cultura occidental y, sobre todo, a España. Seguro que tendría éxito y más de uno aplaudiría, y nadie, o casi nadie, por miedo a ser, también, objeto de burlas, se opondría a mis palabras.
Sería mucho más fácil para mi ser dócil, estar en la onda, seguir la corriente, acatar, obedecer sin pensar, seguir las consignas, llevar pins del arco iris, ver y comentar las películas de Almodóvar, ver los informativos de TVE, leer El País, defender las cuotas, alborotarme cuidadosamente el pelo para pasar por radikal, no preguntarme el porqué, repetir sin descanso lo que escuche en la SER, admirar a Fidel Castro, gritar mucho, participar en piquetes cuando me lo digan, asediar las sedes de los partidos de la derecha cuando me lo indiquen, olvidarme de ser libre para ser un camarada, justificar el gulag, odiar a Israel, ser feminista menos con las atrocidades que con las mujeres comete el mundo musulman… en definitiva ser políticamente correcto. No me cabe duda, que, así, ligaría mucho más.
Si, sería mucho más fácil para mí ser progre.
Pero nunca me ha gustado lo fácil. Y en el año que comienza seguiré luchando por ser libre, por mis ideales, por mis valores, porque cada individuo pueda decidir su futuro, porque ningún partido, ni gobierno, ni administración, ni lobby, ni sindicato, ni nadie me diga como he de vivir mi vida. Seguiré sin sacrificar mi corazón ni mi alma en el altar de lo políticamente correcto para evitarme ataques o problemas. Seguiré pensando por mi mismo y expresándolo, con una meta, una única meta: La libertad. Para mi, y para los demás. Sin imponer mi forma de ver la vida a nadie, pero sin permitir que nadie me obligue a vivir de acuerdo con la suya.
Aunque no sea nada fácil en este mundo donde lo progre es ley, y la libertad individual es sospechosa, en el año que comienza, seguiré siendo liberal.
Libertad y paz para el año nuevo.
Su blog en http://libertadhispanica.blogcindario.com/
Sería mucho más fácil para mí llevar una camiseta del Ché, y clamar contra el imperio yankee, aún sabiendo que el primero es un asesino y el segundo es el responsable de que todavía exista la democracia en occidente. Estaría mejor visto.
Sería mucho más fácil para mí pertenecer a un sindicato y, en las manifestaciones, ser de los que agreden, y no de los agredidos, de los que destrozan propiedades y no de los propietarios de las mismas. Nadie me lo echaría en cara.
Sería mucho más fácil para mí defender en tertulias y reuniones a los okupas, mientras, hipócritamente, cada mañana, cierro con llave la puerta de mi casa, para que no entre nadie. Mostraría de esta manera una bonita imagen solidaria.
Sería mucho más fácil para mí insultar en bares y terrazas, parques y jardines, al Papa, a Bush y a Aznar, Nadie se atrevería a replicarme por temor a ser llamado facha.
Sería mucho más fácil para mí llenarme la boca con palabras contra la pobreza en el mundo, contra el hambre y la miseria, mientras, cínicamente, protesto contra la globalización, queriendo impedir que el tercer mundo palie su hambruna vendiendo libremente sus productos en los países ricos. Quedaría yo, sin duda, muy bien en el discurso.
Sería mucho más fácil para mí acatar sumisamente y escolarizar, llegado el caso, a mis hijos en el idioma que el régimen impone, sea o no el mío, el que heredé de mis mayores. Me evitaría muchos problemas.
Sería mucho más fácil para mí dedicarme en las reuniones de amigos y conocidos a ridiculizar al PP, a la derecha, a la Iglesia, a la cultura occidental y, sobre todo, a España. Seguro que tendría éxito y más de uno aplaudiría, y nadie, o casi nadie, por miedo a ser, también, objeto de burlas, se opondría a mis palabras.
Sería mucho más fácil para mi ser dócil, estar en la onda, seguir la corriente, acatar, obedecer sin pensar, seguir las consignas, llevar pins del arco iris, ver y comentar las películas de Almodóvar, ver los informativos de TVE, leer El País, defender las cuotas, alborotarme cuidadosamente el pelo para pasar por radikal, no preguntarme el porqué, repetir sin descanso lo que escuche en la SER, admirar a Fidel Castro, gritar mucho, participar en piquetes cuando me lo digan, asediar las sedes de los partidos de la derecha cuando me lo indiquen, olvidarme de ser libre para ser un camarada, justificar el gulag, odiar a Israel, ser feminista menos con las atrocidades que con las mujeres comete el mundo musulman… en definitiva ser políticamente correcto. No me cabe duda, que, así, ligaría mucho más.
Si, sería mucho más fácil para mí ser progre.
Pero nunca me ha gustado lo fácil. Y en el año que comienza seguiré luchando por ser libre, por mis ideales, por mis valores, porque cada individuo pueda decidir su futuro, porque ningún partido, ni gobierno, ni administración, ni lobby, ni sindicato, ni nadie me diga como he de vivir mi vida. Seguiré sin sacrificar mi corazón ni mi alma en el altar de lo políticamente correcto para evitarme ataques o problemas. Seguiré pensando por mi mismo y expresándolo, con una meta, una única meta: La libertad. Para mi, y para los demás. Sin imponer mi forma de ver la vida a nadie, pero sin permitir que nadie me obligue a vivir de acuerdo con la suya.
Aunque no sea nada fácil en este mundo donde lo progre es ley, y la libertad individual es sospechosa, en el año que comienza, seguiré siendo liberal.
Libertad y paz para el año nuevo.
Su blog en http://libertadhispanica.blogcindario.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)